Entre Inverness y Aberdeen las Tierras Altas cambian de carácter. Aquí las montañas no son picos afilados, sino una inmensa meseta de granito —los Cairngorms— que reúne cinco de las seis cumbres más altas del Reino Unido, fauna ártico-alpina y los mayores restos del antiguo bosque caledonio de pinos. El parque nacional que los protege es el más grande de Gran Bretaña, y su principal centro turístico, Aviemore, es el gran patio de recreo al aire libre del país en verano y su base de esquí en invierno.
Desde estas montañas el río Spey fluye hacia el noreste entre campos de cebada hasta el mar, y a lo largo de su curso bajo se extiende Speyside, que alberga alrededor de la mitad de todas las destilerías de whisky de malta de Escocia, entre ellas nombres famosos como Glenfiddich, The Macallan y The Glenlivet. Al sur, pasadas las carreteras de montaña, está Royal Deeside, donde la reina Victoria y el príncipe Alberto construyeron Balmoral y donde la familia real sigue pasando el final del verano.
Lo imprescindible
- Una visita a una destilería con cata en el Malt Whisky Trail
- Los pueblos del whisky: Dufftown, Aberlour y Craigellachie
- Paseos por el pinar en Loch an Eilein y la playa de Loch Morlich
- Conocer a los renos de los Cairngorms y a los animales del Highland Wildlife Park
- Un tren de vapor en el Strathspey Railway
- Balmoral, Braemar y el trayecto en coche por las Snow Roads



Cuánto tiempo quedarse
Dos días son una buena introducción: uno en los bosques y lagos de los alrededores de Aviemore y otro entre destilerías. Añade un tercero para cruzar a Royal Deeside. Los aficionados al whisky y los senderistas llenarían encantados una semana.
La mejor base
Aviemore es la base práctica para el parque nacional y tiene tren. Para el whisky, alójate en Craigellachie, Aberlour o Dufftown, de modo que puedas ir a pie o en taxi a cenar y al bar. Grantown-on-Spey queda muy a mano entre ambas zonas. Para Balmoral, elige Braemar o Ballater.



