La carretera que sube hacia el norte desde Loch Lomond cruza la vacía inmensidad de Rannoch Moor y después desciende, entre la pirámide de Buachaille Etive Mòr y los contrafuertes de las Three Sisters, hasta Glencoe. Es el paisaje de montaña más celebrado de Escocia, tallado por los glaciares en los restos de un antiguo volcán, y guarda la memoria de la masacre de Glencoe de 1692, cuando los soldados del Gobierno se volvieron contra las familias MacDonald que les habían dado cobijo.
Dieciséis millas más allá, a orillas de Loch Linnhe, Fort William es la mayor localidad de las Tierras Altas occidentales y la base para el Ben Nevis (1345 m), la montaña más alta de las islas británicas. Es un lugar más práctico que bonito, pero está rodeado de un entorno soberbio: Glen Nevis y sus cascadas, el canal de Caledonia y la «Road to the Isles», hacia el oeste, hasta Glenfinnan, donde el viaducto ferroviario que hicieron famoso las películas de Harry Potter traza su curva en la cabecera de un lago.
Lo imprescindible
- Recorrer Glencoe en coche o a pie bajo las Three Sisters
- Buachaille Etive Mòr y la carretera secundaria que baja por Glen Etive
- Subir —o simplemente admirar— el Ben Nevis
- La caminata por la garganta hasta las Steall Falls, en Glen Nevis
- El viaducto de Glenfinnan y el tren de vapor Jacobite
- Neptune’s Staircase, en el canal de Caledonia, y la telecabina de Nevis Range



Cuánto tiempo quedarse
Dos noches es el mínimo sensato: un día para Glencoe y otro para Glen Nevis o Glenfinnan. Añade un tercero para el Ben Nevis, que ocupa un día entero y exige una ventana de buen tiempo. Las excursiones de un día desde Edimburgo y Glasgow te enseñan el valle en una hora o dos: mejor que nada, pero apenas un vistazo.
La mejor base
Alójate en el pueblo de Glencoe o en Ballachulish, o cerca, si buscas paisaje y rutas desde la puerta; o en Fort William si prefieres la estación, las tiendas, los restaurantes y el Ben Nevis. Glenfinnan tiene unos pocos alojamientos con carácter para una noche más tranquila.



