A cuarenta millas mar adentro, al otro lado del Minch, las Hébridas Exteriores —también llamadas Western Isles— parecen otro país. El paisaje es elemental: turbera y mil lochans en Lewis, montañas de roca desnuda en Harris y, a lo largo de la costa atlántica, milla tras milla de arena blanca de conchas respaldada por una pradera florida llamada machair. Este es el corazón del gaélico escocés, que habla a diario aproximadamente la mitad de la población, y del crofting, la extracción de turba y el Harris Tweed.
Lewis y Harris, pese a los dos nombres, son una sola isla, la mayor de Escocia. Lewis, los dos tercios septentrionales, tiene la única ciudad, Stornoway, y un asombroso paisaje prehistórico centrado en las piedras erguidas de Calanais. Harris, el sur montañoso, tiene las playas de Luskentyre y Seilebost, que aparecen con regularidad en las listas de las mejores del mundo. Más al sur, tras un corto ferri, las Uists y Barra prolongan la cadena.
Lo imprescindible
- Las piedras erguidas de Calanais, levantadas hace unos 5000 años
- Las blackhouses con techo de paja de Gearrannan y Arnol
- Luskentyre, Seilebost y las playas de West Harris
- Los acantilados y el faro del Butt of Lewis
- Los tejedores de Harris Tweed y la Isle of Harris Distillery, en Tarbert
- El paisaje lunar de la Golden Road y la iglesia de St Clement, en Rodel



Cuánto tiempo quedarse
Tres noches son un mínimo sensato para Lewis y Harris: un día para el lado oeste de Lewis, otro para Harris y sus playas, y un margen para el ferri. Con cinco a siete días puedes bajar el ritmo o seguir hacia el sur por las Uists hasta Barra.
La mejor base
Stornoway tiene el mayor número de hoteles, restaurantes y servicios, y es lo indicado para visitar Lewis. Para Harris, alójate en Tarbert o en sus alrededores, o a lo largo de la costa oeste, cerca de las playas. Muchos de los mejores alojamientos son casitas de alquiler y pequeños B&B dispersos por las aldeas: para el verano, reserva con meses de antelación.



